El pasado jueves 24 de septiembre, la UPNA celebró por tercer año en
Estella-Lizarra La Noche Europea de los Investigador@s,
una cita con la ciencia que volvió a reunir al público en el Café Gavia Los
Llanos.
Dictel participó en esta edición con una propuesta especialmente diseñada
para la ocasión: El Reto de la Evolución: “La Isla
Perdida”, un juego por equipos creado por nosotros mismos con
el objetivo de acercar, de una manera divertida y participativa, algunos de los
conceptos fundamentales de la evolución de las especies.
Los participantes tuvieron que diseñar su propia especie animal,
ponerle un nombre y dotarla de diferentes características. A partir de ese
momento comenzó el reto: miles de años fueron pasando y las especies tuvieron
que enfrentarse a cambios climáticos, catástrofes
naturales, enfermedades, depredadores y otros acontecimientos
que fueron poniendo a prueba su capacidad de supervivencia.
Cada equipo tuvo que tomar decisiones y comprobar cómo las características de su especie podían favorecer —o dificultar— su supervivencia en un mundo en constante cambio.
Tras varias rondas, “Las Picarazas Sabias”
consiguieron la mayor puntuación y se proclamaron ganadoras del Reto de la
Evolución. Como premio recibieron, gracias al Café Gavia Los Llanos, una
cena para dos personas.
Después del taller llegaron los esperados y siempre brillantes monólogos
científicos.
María Napal nos habló de los murciélagos y de la
mala fama que injustamente arrastran, ofreciéndonos numerosos argumentos para
cambiar nuestra percepción sobre estos fascinantes animales.
Alazne Ruiz de Escudero nos presentó el monólogo
“Cuando protegerse se vuelve un problema”,
cómo hay miedos que se nos quedan y cómo puede afectar a nuestro comportamiento.
Javier Fraile nos sorprendió hablando de uno de
esos miedos que compartimos muchas personas: el miedo a hablar en inglés,
y nos explicó algunas claves para enfrentarnos a él y mejorar nuestra
comunicación.
Finalmente, Íñigo Mugueta nos trasladó a la Estella de hace
700 años para explicarnos, de una manera muy cercana, sus investigaciones del
asesinato ocurrido en 1328 en el asalto a la Judería de Estella.
La jornada contó además con una actividad especial dedicada a los
murciélagos al atardecer. María Napal acompañó a un
grupo previamente inscrito para aprender a “escuchar” a estos animales,
utilizando detectores que permiten transformar sus ultrasonidos en sonidos
audibles y descubrir así qué especies estaban presentes en nuestro
entorno.
Fue, en definitiva, una tarde de ciencia, divulgación y
entretenimiento, en la que disfrutamos de diferentes maneras de
acercarnos al conocimiento científico. La actividad reunió a unas 70
personas, entre las que destacó la presencia de un número
importante de niños y jóvenes.
Desde Dictel queremos agradecer a la UPNA, al Café Gavia Los
Llanos, a los investigadores y divulgadores participantes y, sobre todo, a
todas las personas que se acercaron a compartir con nosotros esta nueva edición
de La Noche Europea de los Investigadores.